Praetor Eldritch
Pocas cosas logran acongojar a un caballero, pues estos son hombres de guerra, que se dedican al combate y afrontan cosas que nadie más puede. Sin embargo, esa sombra lograba asustar a cualquiera. Sus ojos eran profundos, llenos de conocimiento. Su figura, era cambiante y su voz... Su voz conseguía que la sangre se congelase dentro de las venas.
Praetor no era un ser que gustase de mostrarse. Sólamente lo hacía cuando era necesario. Pero se mostró en el banquete de Balmore. Observó a los nobles y se rió de ellos. Y cuando tuvo que irse, desapareció como la niebla en la mañana. Sin embargo, el rastro de terror había quedado tras de él y sir Arthur, que ya se había cruzado con él antes, no dudó un instante en marcharse del castillo.

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