Sir Arthur de Dorian, el caballero deshonrado
Cuando los Caballeros Anárquicos llegaron a Sacricy, la ciudad estaba vacía. Nadie caminaba por las calles, nadie vendía productos en la plaza del mercado. Ni siquiera los mendigos pedían limosna en la calle. Nadie. Solamente un hombre pelirrojo permanecía allí. Un hombre con dos espadas qe se enfrentaba a un gigante de las montañas que aterrorizaba a la ciudad.
Tal vez no hayáis escuchado nunca hablar de sir Arthur de Dorian, pero lo lógico es que sí. Se decía que antes de ser caballero, sir Arthur había sido bandido. Un bandolero que atacaba a los ricos para dárselo a los pobres. Tal vez sea verdad, tal vez no. La cuestión es que el rey de Valakia fue a Dorian y regresó con un pupilo. Un joven que parecía más un salvaje que un hombre.
El rey educó al crío y le enseño a ser caballero y a los dieciséis años no solo lo nombró sir sinó que le concedió un sitio en su guardia personal. Muchos dudaron de él en un inicio pero fue ganándose el respeto de la gente, matando monstruos que amenazaban a las poblaciones, ganando torneos, capturando bandidos. Pronto, fue reconocido en todo el país como el más hábil espadachín.
Los años pasaron y el viejo rey murió, ascendiendo su hijo, de quién se decía había trabado gran amistad con sir Arthur. Coincidió con que sir Arthur fuese ascendido a capitán de la guardia real, tras la muerte de su predecesor.
Y entonces ocurrió. La caída de Valakia en la que solamente un hombre logró escapar. No fue el rey, ni el príncipe, que acababa de nacer. Fue sir Arthur. Se dice que huyó del combate y se marchó del lado del monarca cuando los vientos fueron desfavorables. Un caballero deshonrado.
Cuando los caballeros anárquicos volvieron a encontrarse con él, fue en el torneo de Balmore. El pelirrojo ganó el torneo y tuvo acceso al banquete. Sin embargo, los hechos ocurridos durante el festín le obligaron a marcharse a toda prisa de la ciudad.

Comentarios
Publicar un comentario